La teoría del apego fue desarrollada por el psiquiatra británico John Bowlby en la década de 1960. Fue el primero en desarrollar una teoría del apego basada en conceptos de psicología del desarrollo para describir y explicar por qué los niños se convierten en personas emocionalmente apegadas a sus primeros cuidadores, así como el impacto emocional de una ruptura. Al mismo tiempo, intentó combinar conceptos de etología, psicoanálisis y teoría general de sistemas para explicar el vínculo emocional del hijo con su madre.
El modelo propuesto por Bowlby se basa en la existencia de cuatro sistemas de comportamiento interrelacionados: el sistema de conductas de apego, el sistema de exploración, el sistema de miedo a los desconocidos y el sistema afiliativo definió la conducta de apego como "cualquier forma de conducta que acerque o mantenga a una persona más cerca de otro individuo con distinciones y preferencias".
- Todos los animales, incluidos los humanos, buscan la protección y el cuidado de sus padres cuando se enfrentan a peligros y amenazas.
- Esta búsqueda de protección juega un papel fundamental en la evolución de la supervivencia (Hofer, 1995).
- La figura de apego suele ser la madre, y rápidamente se desarrolla una clara preferencia por ella.
- En los bebés, la incomodidad que conduce al apego también puede ser causada por el hambre, la sed y/o el dolor físico (Fonagy, 2004; Del Barrio 2002; Belsky, 1999 .
- El sistema de apego conductual no es único, sino que forma parte de una serie que también incluye la exploración, el cuidado y la cópula (Aizpuru, 1994).
- El sistema de apego realiza una función homeostática, ayudando a mantener un equilibrio entre las conductas exploratorias y de proximidad.
Por lo tanto, Mary Ainsworth, quien fue estudiante de Bowlby a principios de la década de 1950, continuó estudiando el apego de los bebés africanos en Uganda a través de observaciones naturales en sus hogares y más tarde, creo una situación "extraña" que se convirtió en una técnica de laboratorio clásica para evaluar los patrones de apego entre un bebé y un adulto, es decir, normalmente la madre es la adulta y además intervienen otros adultos, donde el niño tiene entre 10 y 24 meses.
- Durante este tiempo, la madre abandona dos veces al bebé en una habitación extraña, la primera vez con un extraño.
- Luego, la madre anima al niño a explorar y jugar de nuevo, y lo tranquiliza cuando parece angustiado.
- De particular interés es la reacción del niño al regreso de cada madre.



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